A Coruña se consolida como ciudad referente en el ecoturismo con la nueva edición de Biocultura – Gaceta del Turismo –
A Coruña: referente del ecoturismo con Biocultura
En el encuentro entre el océano y la ciudad, A Coruña ha replanteado su litoral y su discurso público para convertirse en un eje activo del ecoturismo en España, una posición que la reciente edición de Biocultura ha ayudado a consolidar.
La feria, que reúne a productores, gestores y público comprometido con el turismo sostenible, eligió la ciudad herculina para mostrar prácticas que cuidan el territorio sin renunciar a la experiencia. Más allá de los expositores y las degustaciones, la edición puso en marcha pruebas reales: propuestas de movilidad con menos emisiones, alojamientos con certificación ecológica y menús que recuperan la pesca de bajura y la agricultura de proximidad, con aromas salinos y productos que recuerdan el entorno inmediato.

Pasear por A Coruña durante Biocultura es toparse con cambios palpables: rutas interpretativas por la costa donde se escucha el vaivén de las mareas y se explican sus ritmos; talleres sobre gestión de residuos en el casco histórico que invitan a manos a la obra. La oferta se diseñó para que el visitante participe y no solo observe, y para que entienda que conservar pasa por decisiones públicas y por hábitos cotidianos: recoger residuos en playas, respetar senderos, elegir productos locales. Las intervenciones en miradores y arenales dejaban sentir el viento y la textura de las rocas mientras recordaban la urgencia de actuar.
Experiencias que conectan mar, monte y comunidad
El eco del evento traspasó el recinto ferial: restaurantes reajustaron cartas hacia productos certificados, destacando caldos y platos que huelen a mar; guías locales ofrecieron paseos por la Ría de A Coruña y por los espacios verdes próximos, donde la ciudad se funde con paisajes de monte y salitre. En esos itinerarios el visitante entra en contacto con el patrimonio inmaterial —los relatos de los marineros, el tacto de las redes, las técnicas de pesca artesanal— tan decisivo como la conservación de dunas y acantilados.

“No buscamos turismo que llegue y se vaya; queremos quien conozca el lugar y lo cuide”,
repitieron en paneles organizadores y emprendedores locales, una consigna que sintetiza el paso de A Coruña de destino costero a referente de propuestas de bajo impacto que generan retorno económico y cultural.
El impacto económico es ya visible: pequeños productores han encontrado en ferias como Biocultura canales de comercialización y colaboración con la hostelería local. Al mismo tiempo, la ciudad empieza a repensar el turismo como herramienta de resiliencia: planes para reducir la huella del visitante, fomentar una estacionalidad más equilibrada y canalizar beneficios hacia proyectos comunitarios y conservación. Ese modelo encaja en un territorio cuya biodiversidad y litoral demandan medidas de protección y gestión adaptativa.
Si A Coruña quiere consolidarse como ciudad referente del ecoturismo, la fórmula necesita tres ingredientes: políticas públicas coherentes, empresas locales que ofrezcan experiencias auténticas y visitantes informados dispuestos a consumir con responsabilidad. Biocultura ha actuado como catalizador: ha validado iniciativas, conectado actores y dado visibilidad internacional. El desafío ahora es mantener esas sinergias más allá de la efervescencia de la feria y convertirlas en parte permanente del relato urbano y litoral.







